Balluff ofrece una nueva manera de proteger las caras de los sensores del daño por impactos

Balluff ofrece una nueva manera de proteger las caras de los sensores del daño por impactos

Presentamos los Face Savers, un accesorio revolucionario que prolonga la vida útil de los sensores

El Face Saver, recién salido al mercado, puede agregarse a un sensor de montaje empotrado para aumentar la vida útil del sensor, protegiéndolo del daño por impactos debido al sobredesplazamiento y a los entornos con aplicaciones hostiles.

"Los Face Savers prácticamente pueden considerarse como una “Póliza de seguro de funcionamiento de la máquina” para los sensores inductivos de proximidad de montaje empotrado en el piso de la planta. Es un concepto sencillo con resultados fenomenales", afirmó Dave Bird, un gerente en la industria de la soldadura y el estampado.

Los Face Savers de Balluff son fáciles de instalar; simplemente se atornilla el dispositivo de protección en la punta de la carcasa del sensor y se alinea con la cara de detección del sensor. El borde biselado permite hacer ajustes a la colocación del Face Saver y el tornillo de fijación puede trabar el Face Saver en su lugar. Agregar un Face Saver a un sensor de montaje empotrado puede proteger el sensor del daño por impactos y prolongar su vida útil, con lo cual se reduce el tiempo de parada y se disminuyen las necesidades de mantenimiento.